Hace poco hablaba con una mujer y me dijo que su jefa era una solterona amargada de cuarenta años, después me preguntó si yo tenía hijos y le contesté que no, que también era una solterona de cuarenta años, pero que no estaba amargada.
” Madrid es la región con más personas ” singles” de España. Hay más de 800.000 solteros, divorciados o viudos, entre 29 y 60 años. Los especialistas del sector aseguran que la palabra soltero está perdiendo su tono peyorativo”. Noticia, publicada en el periódico 20 Minutos.
La soltería a igual que el matrimonio tiene sus ventajas e inconvenientes. No hay un estado ideal, todo tiene dos caras. El soltero tiene más libertad e independencia, en muchos sentidos.Especialmente a la hora de usar su tiempo, de tomar decisiones y usar su dinero. Puede viajar y hacer lo que le gusta realmente. Una persona casada tiene más estabilidad emocional, una familia, y no experimenta el mismo tipo de soledad. También dicen los expertos que las personas casadas tienen mejor salud, sufren menos estrés y viven más años.
La Biblia y también nuestras hormonas, dicen que: ” no es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea para él”. Génesis 2. En el libro de Eclesiastés 4 dice que mejor son dos que uno. En el ser humano hay un ahelo puesto por Dios de formar una familia, de buscar un compañer@ de viaje, tener un vículo emocional, sentimental. Eso es lo habitual.
Según van pasando los años y no llega la persona idonea la gente empieza a decirte: ” lo que te pasa es que tienes el listón muy alto”. Y puede ser que así sea, porque muchas veces tenemos miedo al compromiso, a equivocarnos y por eso siempre encontramos algún ” pero ” en la otra persona y no sera ideal para nosotros. Núnca estamos seguros si es la persona indicada. Pero por otro lado creo que dependiendo de tu proyecto de vida, hay personas que por muy majas que sean, no encajan contigo y en eso del matrimonio, hay que ” casar “, unir, ajustar, encajar y más cuando es para toda la vida. También puede darse el caso que por miedo a quedarse soter@, se page un precio muy alto entrando en una relación difícil que no ” casa” y que les complique la existencia. En estos casos algunos sobreviven como pueden y otros cansados de luchar terminan en divorcio.
Lo importante es descubrir cuales son nuestros miedos y desmontarlos con razonamientos coheretes. Explorar nuestras inseguridades. Valorarnos a nosotros mismos y ver si los defectos de la otra persona se compensan con sus virtudes, especialmente saber si tu vas a poder convivir con ellos.
Pero más que encontar a la persona adecuada, debemos enfocarnos en ser la persona adecuada, más aun después de matrimonio. Disfrutando de las ventajas que tiene cada estar soltero o casado,viudo o divorciado, sea cual sea tu situación. Filipenses 4:11.