¿ Qué quieres ser de mayor ?. Según a que edad te hagan esta pregunta, la respuesta será diferente. Cuando somos niños idelizamos más las cosas y vivimos en un mundo de ilusión y fantasia; normalmente nos gustaría ser profesor/a , actriz o actor, modelo, mama, principe o princesa…, como aquellas personas a las que amamos o admiramos.
Pero también podemos hacernos la pregunta alrevés: ¿ tú de pequeño habrías querido ser tu ?. Es interesante para meditar en esto. Personalmente de pequeña por mucha imaginación que tuviera núnca pensé que iba a ser y trabajar en lo que hago hoy, ¿ porqué ? en primer lugar porque núnca nadie me habló de un Dios real, de verdad, que transciende la religiosidad y que transforma tu vida. Y fué ese encuentro personal con Jesucristo que marcó el rumbo de mi vida.
Todos soñamos despiertos y planeamos nuestro futuro. Pero la familia, la educación, los amigos, las circunstancias, oportunidades, la inteligencia, el saber aprovechar el tiempo, el discernir entre lo que es verdaderamente importante y lo que es accesorio en la vida, las decisiones que tomamos…., van marcando nuestro futuro, nuestro destino. Y generalmente suele estar bastante lejos de lo que imaginabamos. Eso no significa que sea ni mejor ni peor o si, quizás es diferente. Porque muchos sueños se quedaron por el camino y otros surgieron de manera inesperada. Nunca debemos dejar de soñar y de preguntarnos, ¿ qué quiero ser de mayor?. Quizás a algunos le haga sonreir esta pregunta; pero mi madre tiene 75 años y dice que ella no es vieja. Cada etapa de la vida tiene unos retos, unas ilusiones diferentes; pero dependiendo de lo que queramos ser de mayor tenemos que escoger un camino u otro. Somos personas en proceso de cambio, y seguro que todavía no hemos alcanzado todo lo que nos habíamos propuesto en la vida. Y núnca es tarde para retomar algún sueño que hemos dejado atrás porque nuestras circuntancias o nosotros hemos cambiado.
Pensando en este tema recuerdo la historia de Abraham que Dios le dijo: ” Vete de tu tierra y tu parentela, a la tierra que te mostraré…” . Sin decirle cual era la tierra, ni cual era el camino. Algo asi es nuestra vida, desconocemos nuestro destino pero tenemos un gran Dios que nos promete: ” Te haré entender, y te enseñaré el camino que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos”. Salmo 32:8. Es precioso vivir la vida dependiendo de Dios por la fe para llegar a nuestro destino, la vida eterna o ¿ no?.