Al acabar un año algunos hacen balance de lo que ha sido su vida, de sus logros, sus aciertos y desaciertos, sucesos imprevistos…, de perdidas y ganancias. El paso de un año a otro es un punto de inflexión, un buen momento para hacer cambios y por eso muchas personas se marcan metas a alcanzar y establecen nuevos propósitos para sus vidas. Una buena cosa es convertir en objetivos los problemas que queremos resolver, por ejemplo: dejar de fumar, mejorar una relación conyugal, encontrar un nuevo puesto de trabajo, hacer ejercicio, etc…
Otros por miedo al fracaso, a enfrentarse a sus limitaciones, por dejadez o que se yo, rehuyen de ponerse metas.
Seamos de aquellos que nos ponemos metas o no, es importante hacer nuestras las palabras del salmista: “Dios mio, enseñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. Salmo 90:12.
Por eso quiero traeros algunas consideraciones que si las tenemos en cuenta pueden hacernos mucho bien.
TIEMPO: Enfoca tus energías hacia las actividades que tu consideras importantes y especialmente a las que durarán para la eternidad.
REALIZACIÓN: La realización más grande en la vida vendrá al descubrir cuáles son tus dones, talentos y habilidades personales y usarlas para edificar a otros y glorificar a Dios. 1Pedro 4:10
SATISFACIÓN: La satisfación viene al vivir rectamente y esforzarse por mejorar la calidad de tus relaciones y tu trabajo. La satisfación es cuestión de calidad, no de cantidad.
FELICIDAD: El concepto de Dios de la felicidad se puede resumir en un proverbio: ” Feliz es el hombre que desea lo que tiene”. Mientras te enfoques en lo que no tienes serás infeliz; pero cuando empieces a apreciar lo que ya tienes, a estar agradecido y no codiciar lo que no tienes entonces, si que serás feliz. 1 Timoteo 6:6-8
DIVERSIÓN: La diversión suele ser algo espontaneo e imprevisto, es muy importante deshacerse de inhibiciones; y si no, que se lo pregunten al rey David. 2 Samuel 6:21-23.
SEGURIDAD: La clave para experimentar seguridad en la vida es depender de las cosas que son eternas, no de las temporales y especialmente depender de Dios.
PAZ: Hay muchas cosas que pueden trastornar tu mundo externo porque no puedes controlar todas tus circunstancias y relaciones. Pero si puedes controlar el mundo interno de tus pensamientos, emociones y voluntad al permitir que la paz de Dios reine en tu corazón todos los días. Podrá haber caos a tu alrededor, pero Dios es más grande que cualquier tormenta. Filipenses 4:6,7
AMOR: He aprendido que el amor no es realmente amor a menos que sea incondicional. Debe fluir de un sentimiento de gratitud y no de una necesidad personal.
Mis mejores deseos para el 2008