” La mañanitas de abril son dulces de dormir y las de mayo las mejores del año”. No se como duermes tu en primavera, pero yo estos días estoy durmiendo fenomenal, supongo que es porque no hay nada que me preocupe. La tensión, la ansiedad y los problemas son algunos de los factores que nos quitan el sueño. Pero también es cierto que otros años he tenido problemas de sueño en esta época y aveces sin motivo aparente, es en primavera cuando nuestro organismo sufre algunas alteraciones que afectan a nuestro descanso.
Dormir bien es sumamente importante, porque el sueño cumple una función de restauración y reparación del organismo. Solo con una mala noche tiene consecuencias inmediatas: peor rendimiento, problemas de memoria, de concentración, irritabilidad y cansancio. Por eso debemos cuidar nuestro sueño.
Soñar despierto también es necesario para nuestra salud mental. Los sueños diurnos se definen como los pensamientos que tenemos en relación con los eventos que suceden en nuestra vida. Suelen ser muy productivos en cuanto a la resolución de problemas y son una fuente de inspiración y creatividad. Los sueños diurnos también pueden reafirmar sentimientos y experiencias.
Hay muchos tipos de sueños, pero para que nuestros sueños( logros, metas, propósitos ) se hagan realidad, dicen que es preciso soñarlos antes y después tener el coraje de luchar por ellos. Los sueños nos proporcionan ilusión, ánimo, ganas de vivir, coraje, fuerza y acarician nuestra alma.
Algunos sugieren que en el reino de los sueños nada es imposible. Pero a la hora de fijarnos metas tenemos que distinguir o diferenciar entre un sueño y una fantasía. El sueño es el objetivo que perseguimos, en el cual creemos y además tenemos los recursos para lograrlos, pero la fantasía no, es algo inalcanzable y que núnca sucederá porque no es posible que ocurra. Aunque las fantasias también tiene una función en nuestras vidas es preciso que no confundamos los terminos, especialmete para no tener que sufrir decepciones innecesarias.
Para Dios no hay nada imposible y en muchas ocasiones nos concede los deseos de nuestro corazón, pero en otras no, como padre amoroso que es, nos priva de aquellas cosas que no nos convienen, aunque nosotros pensemos que si. Por eso es importante poner nuestros sueños ( todos ) delante del trono de su gracia, confiar que El nos dará lo mejor y descansar plenamente en Dios. Pero núnca debemos dejar de soñar.
” En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado”. Salmo4:8