Por ” encuentros divinos” podemos entender muchas cosas; encuentros placenteros, divertidos, interesantes,…, pero a lo que yo me quiero referir es a encuentros preparados por Dios. El fin semana pasado fuimos a Ávila a visitar la ciudad y comer allí el típico chuletón.
Paseando por la ciudad, cuando estabamos frente al mercado se nos acercó una mujer y no dijó: ” yo os conozco de algo”, era María, una mujer que se convirtió en nuestra iglesia hace unos años, ella es cartera de profesión y la trasladaron a Ávila porque es de allí. La verdad es que fué una alegría muy grande para todos encontrarnos con ella, nos acompañó en la visita y nos dijo que llevaba dos meses sin ir a la iglesia porque no acababa de integrarse. La ánimamos mucho para volver a reunirse, le hablamos de la importancia de congregarse. Sobre todo disfrutamos mucho la comunión con ella.
Este encuentro me recordó a mi hace 22 años, cuando llegué a Madrid y no me reunía en ninguna iglesia porque la que me habían recomendado estaba en la otra punta de Madrid y a otra que había ido, no me gustó porque era muy diferente a la iglesia en que me convertí. Pero un día me llamó por teléfono una chica que no conocía de nada y me invitó a ir a la Elipa ( iglesia de la cual soy miembro ) porque Dios le había dado mi teléfono. Si digo Dios, porque Dios usa a las personas para llevar a cabo sus propósitos y El usó a una amiga que tenemos en común, que no es creyente y le dió mi teléfono.
Recuerdo un café con una amiga que es misionera en el norte de África, en ese momento Dios me dió las palabras y el consejo que ella necesitaba para la situación que estaba viviendo. Encuentros divinos son aquellos que sientes la presencia de Dios, que su poder, sus palabras, fluyen a través de ti ya sea para salvar a una persona, animarla, consolarla, edificarla, es el kairos, el tiempo de Dios, significa el momento oportuno para…. Dios tiene un tiempo para cada cosa.
” El corazón del sabio discierne el tiempo”. Eclesiastés 8:5

