
Salmerón, es mi pueblo, donde pasé mi infancia hasta los catorce años que me fuí de allí para estudiar en Zaragoza.
Es un pueblecito de 235 habitantes, de la provincia de Guadalajara en España. Salmerón está situado a 94 kilometros de la capital de la provincia. Pertenece a la comarca natural conocida como la Alcarria.
La Paza Mayor del pueblo es típicamente castellana y allí se encuentra el ayuntamiento, que tiene un viejo reloj que con su entrañable sonido va comunicando a los salmeronenses del paso del tiempo. También se encuentra allí la iglesia, que reune elementos arquitectónicos de distintos éstilos, aunque la concepción general del templo es gótica. La Plaza tiene en los laterales unos bonitos sobreportales.
Me encanta pasear por los alrededores del pueblo, porque sus paisajes son muy pintorescos y te invitan a relajarte dejando volar tu imaginación. Bueno, ya conoces Salmerón, ¿no?.
Ya, me imagino la cara que estás poniendo. Pues lo mismo me pasó a mi con un amigo la semana pasada. Nos conocemos a penas hace un año y medio, nos hemos visto cuatro veces, porque no vive en Madrid. Y me dijo: “me he dado cuenta que solo con leer tu blog ya puedo conocerte”.
Para conocer Salmerón, hay que pasear por sus calles, sentir sus olores, escuchar sus sonidos, charlar con sus gentes, escuchar sus historias, probar su gastronomía. Descubrir los lugares más recónditos. Pasar tiempo allí, caminar por sus campos… y aun así, juntando todos los años que he vivido en el pueblo y los que he ido de vacaciones, seguro que hay muchas cosas que desconozco de mi tierra, de mi gente.
Una cosa es tener información a cerca de mi y otra muy diferente es conocerme. Lo mismo le pasa a muchas personas con Dios, han oido mucho a cerca de El, pero no lo conocen. En la Biblia la palabra conocer se usa en diferentes sentidos, pero, uno de ellos es tener relaciones íntimas, leer Mateo 1:25 y Lucas 1:34. Para conocer a alguien hay que tener intimidad con él. Para conocer a Dios, en primer lugar debemos darnos cuenta que nuestros pecados nos separan de El. En segundo lugar, pedirle perdón y creer que su muerte en la cruz es el único remedio para salvarnos. Y por último entregarnos a Dios. Es fundamental creer y entregarse para conocer. Necesitamos: indagar, buscar investigar, profundizar, deleitarnos, …, y aun así no acabaremos de conocer. La palabra CONOCER es muy amplia y profunda.
Si queréis saber más cosas de mi pueblo podéis visitar esta página web: http://www.villadesalmeron.com/index.php y si queréis conocerlo tenéis que ir.


Pasión, dependiendo del contexto en que se use tiene un significado u otro. La pasión está unida a los deseos, que pueden ser buenos o malos. Pero es importante poner una nota de pasión en las distintas áreas de nuestra vida.