Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Los sentimientos y el corazón

Posted by Celia en 11 octubre, 2007

    Por más que el científico Eduardo Punset insista en que todo depende del cerebro, en Occidente seguimos empeñados en vincular el amor con el corazón. Ahora una investigación de la University College de Londres, dirigida por el epidemiólogo Roberto De Vogli, corrobora la idea común de que la relaciones, cuando no funcionan, son malas para la salud cardiaca. Hallaron que el riesgo de sufrir infartos se incrementa en un 34% en aquellos que se quejaban de sufrir a menudo peleas, críticas y otro tipo de conflictos. ( sacado de periódico Metro ).

    Y ya lo dice Dios en la Biblia: ” Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Provervios 4:23

    Además de una dieta sana, como la mediterranea, hacer deporte y tomarnos las cosas con calma. Debemos prevenir el estrés. El simple hecho de ser conscientes de los sentimientos que bullen en nuestro interior puede tener un efecto muy positivo sobre la salud. Y es muy importante encauzar esos sentimentos que generalmente están relacionados con nuestros pensamientos y nuestra particular forma de ver las cosas. Hay personas que se guardan sus emociones para si y sufren en silencio. Pero esta actitud los lleva a experimentar un colapso interno propio de tal situación en forma de jaquecas, irritabilidad, abuso de alcohol o del tabaco, insomnio y constante autocrítica. Y estos, tiene la misma probabilidad de riesgo de padecer una enfermedad coronaria que quienes explotan, necesitan aprender también a gobernar sus reacciones ante la angustia.

    Yo generalmente reaccionaba frente al conflicto explotando, pero llegó un momento en mi vida que me dí cuenta que mi reacción no era una consecuencia natural de mi carácter, sino que era algo aprendido y todo lo que se aprende, se puede desaprender.

    Es difícil permanecer tranquilo cuando nos estan provocando, y ejercer autocontrol. Pero si lo pensamos bien aveces nos alteramos demasiado por cosas que son solucionables y si no tienen solución, tampoco merece la pena ese derroche de energía emocional.

    Cuando hemos actuado de forma ética y de acuerdo a lo que requieren nuestras responsabilidades no tenemos porque alterarnos y si no lo hemos hecho, lo más sano es admitir nuestros propios errores y pedir disculpas. Es importante tener cuidado con nuestro monologo interno, examinar si nuestros pensamientos son verdaderos o erroneos. Porque según pensamos actuamos. Provervios 23:7.

    Debemos aprender a buscar el lado positivo de las cosas. Romanos 8:28. Eliminar el temor al fracaso, porque eso nos lleva al estrés e incluso a meternos en conflictos. Es humano errar, pero siempre podemos retificar. Según pasan los años, con la experiencia y madurez vamos aprendiendo a manejar y canalizar nuestras emociones; dando importancia a  lo que verdaderamente la tiene y dejando pasar aquello que no nos lleva a ninguna parte, teniendo en cuenta que debemos cuidar nuestro corazón, porque de él mana la vida.

     Dicen que: “Los grandes arboles crecen donde el viento es más fuerte”, o como dice la Biblia ” a los que aman a Dios todo les ayuda para bien”, asique saquemosle partido al viento cuando nos es contrario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: