Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Cuando te equivocas de camino

Posted by Celia en 15 junio, 2009

rio Duratón cast    El jueves era fiesta y salimos un grupo de amigos de excursión a Las Hoces del rio Duratón, que se encuentra en Sepulveda, en la provincia de Segovia. Ha sido declarado Parque Natural en 1989 por ser refugio de diversas especies protegidas, entre las cuales se encuentra el buitre leonado.

    Una vez allí puedes hace varias rutas. Nosotros escogimos “La senda de los dos ríos”. Se trata de un recorrido circular, de 5 Km, que se puede hacer un una hora y media de duración.

    La verdad es que ninguno de nosotros cuenta con mucha experiencia en esto del senderísmo. Y como muchos otros, pensamos que hacer senderísmo consiste simplemente en echarse una mochila a la espalda y caminar durante unas horas por el campo, disfrutando de bonitos paisajes y de buena compañía.

    Para empezar salimos un poco tarde de Madrid y al llegar a Sepulveda nos tomamos un café en un precioso hostal y cuando nos dispusimos a caminar ya eran las 13 horas. Lo que significa que hicimos el camino cuando el sol más calienta, menos mal que una amiga llevó protección solar. El entorno es precioso y vimos una cantidad de buitres impresionante. Pero, las señales no son suficientes, o por lo menos no lo fueron para nosotros. Porque al llegar a un cruce no sabíamos que dirección coger y uno de los del grupo nos llevó por el camino más ancho.

    Después de caminar una hora y media aproximadamente, empezamos a pensar que nos habíamos equivocado de camino, sospecha que se confirmó al llegar a la carretera. ¿Qué hicimos? Pararnos y volver de nuevo al cruce. Donde hicimos un alto en el camino para comer y reponer fuerzas a la sombra de una chopera. Después de disfrutar de ese tiempo de esparcimiento decidimos emprender de nuevo la marcha, en ese momento nos surgió la duda de si era mejor volver para atrás o seguir adelante, al final decidimos completar la ruta. Pero, teníamos que subir una cuesta, los restos de una calzada romana, con el sol a nuestras espaldas. Eso hizo que los ánimos decayeran y surgieran algunas quejas. Llegamos a la Puerta de la Fuerza y allí comtemplamos unas vistas preciosas, a un lado el campo y al otro Sepulveda con sus iglesias románicas.

    El camino continuaba y en algún tramo se hizo más boscoso, vimos ardillas en los árboles y setíamos el frescor del río. Hasta que después de subir la última pendiente llegamos un tanto sofocados por el calor y la falta de agua al final del camino.

    En el camino de la vida, por el cual nos hayamos transitando, nos pasa un poco lo mismo. Nos ponemos en marcha sin planificar el recorrido con antelación, sin un mapa y un poco a la aventura. Cuando llegamos a una bifurcación de caminos escogemos el más ancho. “… ancho y espacioso es el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que transitan por él y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que lo hallan“. Mateo 7:13,14. ¿Qué hacemos cuando nos damos cuenta que nos hemos equivocado? Nos arrepentimos y hacemos un giro de 180º para volver al buen camino, al camino estrecho, angosto, pero auténtico y verdadero, el que nos va a llevar a un destino glorioso. Se que es difícil reconocer que estamos equivocados, requiere una gran dósis de humildad, pero merece la pena porque la paz y tranqulidad que produce saber que estás en el buen camino, en el camino correcto te da nuevas fuerzas para superar las adversidades que a buen seguro encontraremos también en este camino.

    Pero, cuando me halle en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque se que Dios está conmigo. Salmo 23:4. Cuento con su poder, su presencia, me esfuerza, me ayuda y me sustenta con la diestra de su justicia. Isaías 41:10. Es cierto que a veces también nos hallamos sofocados y cansados. Entonces paramos, esperamos en Dios, vamos a la fuente de Agua Viva y volvemos a retomar el camino. Porque sabemos que Cristo es el camino, la verdad y la vida. El que nos conduce a la eternidad, nos lleva a los brazos del Padre.

    ¿Cómo te encuentras en el camino de la vida? ¿Cansado, sediento, perdido, despistado, sin rúmbo o por el contrario estás en lugares de delicados pastos, descansando, contento, disfrutando del camino sabiendo que tu destino es cierto y seguro?.

Una respuesta to “Cuando te equivocas de camino”

  1. Ricardo said

    Muy bueno; parece que uno está ahí caminando con el sol;
    menos mal que tiene un final feliz

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