Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Ser o tener autoridad

Posted by Celia en 22 junio, 2009

principios

    Esta semana Risto Mejide, jurado del programa de televisión Operación Triunfo dijo: “El respeto no se exige se gana”. Es una frase con la que estoy totalmente de acuerdo  y que he repetido en muchas ocasiones. Especialmente la usé con un compañero de trabajo que me exigía respeto por ser hombre y por la posición que ocupaba. Pero, su comportamiento en muchas ocasiones no era digno de respeto porque no se concibe la autoridad sin responsabilidad.

    Hay personas que tienen autoridad por su inteligencia, su saber, su experiencia, su valor moral, su aptitud, sus servicios prestados, etc. Otras personas son autoridad por el cargo que ocupan. El director en la empresa, el alcalde, el profesor, el padre o la madre son, por principio la autoridad. Te pueden otorgar el derecho y el poder de ejercer autoridad pero está condicionado por tu capacidad y personalidad. Tu puedes ser líder por la autoridad que te ha sido conferida pero si no logras que tus compañeros te apoyen o te sigan de poco te sirve.

    Hace poco, hablando con otra persona me dijo que la verdadera autoridad se reconoce no se confiere, no se otorga. Y me recordó el sabio consejo que le dieron los ancianos al rey Roboam con respecto a su pueblo: “Si tu fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre”. 1ª Reyes 12:7. O como dijo el Señor Jesucristo: “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor”. Mateo 20:25,26.

    La palabra autoridad deriva del verbo latino: “augere”, que quiere decir ayudar a crecer. Los educadores saben que una autoridad bien entendida obtiene el respeto del niño y es la piedra angular para desarrollar personas equilibradas y felices. Cuanta más autoridad tenemos, menos hemos de ejercer el poder. Y al contrario, en la medida que nuestra autoridad disminuye, debemos imponer medidas coercitivas: castigos, gritos, enfados, etc, que cada día han de ser mayores para que tengan efecto y además deterioran las relaciones.

    Pero, ¿cómo se obtiene autoridad?. Yo creo que la verdadera autoridad no depende ni del dinero que se gana, ni de los títulos que se tenga, ni del coche que se posea, ni tan siquiera del cargo que se ocupa, si no que como dicen los expertos depende de:

Como eres como persona: serena optimista, humilde, generosa, servicial, cariñosa…

Como trabajas: si te esfuerzas en hacer un trabajo de calidad, si tienes un comportamiento honrado en tu actividad laboral…

Como tratas a los demás: tanto a la familia, a los amigos, a los compañeros y a la sociedad en general.

    Por último, no hay autoridad sin respeto, fundamentado en la integridad, la sinceridad y la empatía con el prójimo, pero núnca en el miedo y la imposición.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: