Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Perseverar o desistir

Posted by Celia en 22 febrero, 2010

    Una amiga me envió esta foto de Marco buscando a su mama en el Google y cuando la vi me hizo mucha gracia, además dije: ¡¡guau!! eso si que es perseverancia. Porque Marco ya estaba buscando a su mama cuando yo era pequeña. Me gustaban mucho esos dibujos animados, pero también me ponían muy triste.

    Yo creo que no soy tan perseverante como Marco. Pero la perseverancia es un valor fundamental en mi vida.

    Tengo la costumbre, no se si buena o mala, de terminara de leer todos los libros que empiezo aunque no me gusten. Me parece, que solo he dejado sin acabar El Quijote, pienso que fue porque no era el momento de leerlo, pero lo volveré a intentar. A lo mejor os parece una tontería pero la insistencia en conseguir objetivos “sencillos” nos llevará a hacer grandes cosas.

    Siempre es gratificante, emocionante iniciar un nuevo proyecto, existe una gran ilusión, sueños, esperanzas, expectativas,etc. Lo difícil es perseverar día a día, especialmente si surgen dificultades, obstáculos, nuevos retos, miedos, etc. Necesitamos perseverar y no desistir en lo que nos proponemos. Para poder tener la satisfacción de haber luchado y de haber realizado todo lo necesario para alcanzar lo que nos propusimos.

    Junto a la perseverancia, otro valor relacionado es la paciencia y la disciplina. Ser pacientes, pero no en el sentido de quedarse parados sin hacer nada, sino en el sentido de ser insistente hasta conseguir el propósito deseado. Tal vez no lo logremos de inmediato; sin embargo es importante volverlo a intentar. La perseverancia es un signo de estabilidad, de confianza, de que hemos tomado conciencia de nuestra responsabilidad ante las cosas y las personas, en definitiva es un signo de madurez.

    La perseverancia es crucial para el éxito. Muchas cosas buenas que se pueden hacer en este mundo, se pierden por falta de determinación. Recuerdo a una mujer a la que estuve discipulando hace años, casi no sabía leer y le costaba mucho entender la Biblia pero ponía tanto empeño, tantas ganas y era tan constante que para mi eso era más que suficiente para seguir enseñándole. Me recordaba la fábula de “La tortuga y la liebre”, despacio y paso a paso se gana la carrera. O como dice el refrán: “hace más el que quiere que el que puede” hay personas con grandes capacidades que no se esfuerzan, pero los que lo hacen, por su perseverancia llegaran lejos.

    Es sumamente importante mantener la constancia en nuestros propios compromisos. Pero, tarde o temprano todos debemos renunciar a algo porque descubrimos que está más allá de nuestras posibilidades, habilidades, o simplemente no es el momento, o no es la voluntad de Dios. Pero, me pregunto: ¿Cómo podemos darnos por vencidos sin sentirnos derrotados? ¿Hay un tiempo natural para parar?. En septiembre del 2008 empecé en mi iglesia una reunión quincenal de adoración y la verdad es que vienen muy poquitas personas. No se, quizás el día que más personas hemos asistido, hemos sido ocho y el día que menos, he sido yo sola. Pero no por eso he dejado de hacerla, porque es de tanta bendición para mi vida que no quiero renunciar a ella. Si, estoy dispuesta a hacer todos los cambios que sean necesarios a esa reunión para que más personas se puedan beneficiar del gran privilegio que es adorar a Dios pero no a abandonarla.

    Algo que a mi me ha ayudado mucho a perseverar es tener claro que Dios es el que me llama a hacer o emprender ese proyecto. Aun así, también nos vienen momentos de cansancio, de desaliento. Incluso aparecen distracciones que nos pueden desviar de nuestros deseos y objetivos. Por eso una y otra vez debemos ponernos delante de Dios y preguntarle si estamos en el camino correcto y ver si hemos tomado decisiones incorrectas, si tenemos que rectificar en algo o simplemente volver atrás. En una ocasión leí que las ideas, metas y sueños pueden caducar. El escritor John L. Mason dijo: ” Las ideas tienen una fecha de caducidad; por eso debemos actuar antes de esa fecha”.

    Perseverar durante meses, durante años, requiere apegarse a los motivos que nos llevaron a tomar esa decisión y poner todos nuestros sentidos en ello para conseguir la victoria.

Una respuesta to “Perseverar o desistir”

  1. Ricardo said

    Hola, Celia. Me parece un pensamiento muy edificante; muchas gracias.

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