Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Si, todavía estoy viva

Posted by Celia en 16 abril, 2010

    Si, todavía estoy viva. Podría estar muerta porque el 5 de marzo me atropelló un coche en un paso de cebra con el semáforo en verde. Recibí el impacto en el lado izquierdo y me rompió la clavícula, me hizo un esguince y me dí un golpe en la cabeza al caer al suelo.

    En Semana Santa dos chicas cruzando un paso de cebra fueron atropelladas y  murieron en el acto. Y dije, “Señor, ¿Por qué no morí yo?”. No porque desee la muerte, no. Sino porque creo que estaba preparada para morir. Esa tarde había estado evangelizando en Cabanillas del Campo y venía de una reunión de adoración, solo hubiese sido un paso más para encontrarme con Dios. Pero los planes y los pensamientos de Dios para cada persona son inescrutables.

    Una persona de mi iglesia me dijo: “Tienes que tener cuidado con las oraciones que haces porque el martes le pediste a Dios que te quitara el estrés y la ansiedad y mira lo que te ha pasado”. Otros muchos me dijeron, gracias a Dios que no ha sido más, podía haberte matado. Mi cuñado me dijo, “Si, gracias a Dios, seguro que Dios esa noche estaba por ahí de copas”.  Pero yo digo, gracias a Dios y por la gracia de Dios, me atropelló el coche.

    La principal característica de un accidente es que es inesperado, y por lo tanto, es imposible pronosticar las reacciones, conductas y emociones que se derivan cuando este ocurre. Trastoca toda tu vida, especialmente si no te puedes valer por ti mismo. Pasas a depender en todos los sentidos de otras personas, cosa que a mi me resulta bastante difícil porque soy una persona muy independiente. Pero es bueno pasar por momentos así para que nos demos cuenta de lo frágiles, vulnerables e insuficientes que podemos llegar a ser. En estos momentos descubres el gran valor que tiene la familia. Mi familia está siendo una gran bendición para mi, puedo ver el amor que me tienen, disfruto de su cuidado, su compañía, en definitiva de estar con ellos. Los amigos y hermanos en la fe también son un apoyo necesario e importante para mi. Hoy quiero rendirles un homenaje, porque estoy muy agradecida por todas las llamadas, mensajes, visitas, flores, bombones, palabras de ánimo y los gestos de cariño. Darles las gracias a los que día a día han estado ahí animándome y por los que lo han hecho ocasionalmente. Porque la palabra curar deriva de la palabra cariño.

    Uno de los comentarios más frecuentes ha sido el de: “paciencia”. Acostumbrada a vivir deprisa, ahora estoy aprendiendo a ser paciente y no desesperarme, a disfrutar y emocionarme con una canción, una sonrisa, una poesía y un gesto de cariño. A valorar y apreciar muchas cosas que consideramos obvias, como es estar viva. Me doy cuenta que la vida sigue sin nosotros pero nosotros no podemos seguir sin la vida. En realidad, somos afortunados porque siempre hay personas que sufren más que nosotros.

    Como dice en Eclesiastés 3, hay un tiempo para todo. Por eso, lo importante es discernir los tiempos que nos tocan vivir ahora y aceptar que Dios tiene control total y absoluto sobre nuestra vida.  Lo que nos ocurren hoy, es su voluntad para nosotros en este preciso momento. Seguramente que nunca lleguemos a tener todas las respuestas a cerca de lo que nos acontece pero Dios nos llevará al punto de confiar y depender de El sin necesidad de explicaciones.

    Me he dado cuenta que no hay un manual para el enfermo y aunque lo hubiera, como cada ser humano es único e irrepetible dudo que sirviera de mucho. Cada persona y cada enfermedad es diferente, por eso no se puede comparar una con otra. Reconozco que en ocasiones he hecho comentarios desafortunados con el fin de animar a personas que estaban enfermas y ahora me doy cuenta que a veces es más sabio callar y sencillamente estar. No hay nada como sufrir y pasar por… para llegar a ser sensible y comprensivo con los demás. Y como dice en 2ª Corintios 1:4 que podamos así, consolar a otros.

    La vida es pasajera, “Neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego desvanece” Santiago 4:14.  Cuando nos pasan estas cosas nos damos cuenta que estamos aquí de paso, pero que vivimos como si nos fuéramos a quedar siempre. Y que debemos dar prioridad a las personas y a las cosas que realmente nos importan. En definitiva, deberíamos vivir nuestra vida a la luz de la eternidad.

    De momento sigo en el taller de reparaciones del Maestro.

7 comentarios to “Si, todavía estoy viva”

  1. Ricardo said

    Querida Celia,
    Me alegro de que todavía no hayas ido a casa y estés más tiempo con nosotros.
    Paciencia y mucho ánimo!

  2. Mari Paz said

    Muy bonito lo que has escrito, gracias!! pués yo t siguo dando ánimos y que siguas escuchando ahora a Dios en este tiempo deleitandote en él, pues q disfrutes este tiempo con alegría, besitos!!

  3. Lisi said

    Un abrazo muy fuerte y mucho cariño desde Granada. Ojalá pudiese darte el abrazo en persona.

  4. Beatriz said

    Querida Celia.

    Cuánto te he echado de menos!
    Gracias por volver a escribir en tu blog de la manera que nos tienes acostumbrados.
    Mucho ánimo y adelante!
    Bea

  5. anonim@ said

    Querida Cecilia

    me doy cuenta que amas la vida muchisimo pero que sucede cuando no la deseamos
    cuando lo unico que queremos es olvidar y no quiero suicidarme solamente quiero que me
    atropelle un auto para perder la memoria para que me de amnesia pero no deseo morir.
    Es hermoso ver como aman la vida solo espero que si algo me sucede por favor rezen por mi alma
    por favor rezen…tengo planeado hacerlo mañana….

  6. anonimo said

    gracias a dios ubiese sido q nisiquiera te ubieses caido ni pasado ese susto -_-

    es como decir tengo mucha suerte al quedar vivo de algo
    suerte ubiese sidoq nunca ubieses tado en esa situacion

    y los medicos dicen milagro por q no conocen completamente el potencial del cuerpo humano

  7. pilar said

    hola mi chica, que contenta estoy de haberme metido de nuevo en tu blog.
    me ha permitido saber de tí, de lo que te pasó….
    pediste a alguien que no lo contara? me extraña, pero era como tabú, es más, a mí me dió palo preguntarte, sabía q no estabas bién y por eso de vez en cuando te mandab un beso para que supieses q estás en mi memoria.
    como siempre, debo felicitarte por tu magnifica expresión y estrecharte virtualmente en mis brazos y alegrarme de tu mejoría. ven a verme un dia si vas por el pueblo.
    se t quiere. un besazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: