Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Pensamientos sobre dietas

Posted by Celia en 5 septiembre, 2010

    Después de tres meses de reposo absoluto y comiendo bien, un pequeño flotador se ha formado alrededor de mi barriguita. Lo que suele ocurrir a esta edad es que es muy fácil coger unos kilítos de más y muy difícil perderlos. Cuando era jovencita podía comer todo lo que quería y no engordaba, pero con los años el metabolismo se relentiza y ya es otra cosa. Nunca he hecho una dieta para adelgazar y ahora me parece que soy incapaz de hacerla. Cuando paso unos días comiendo frutas y verduras  pierdo un kilo y medio. Pero si vuelvo a comer normal o me paso un poquito lo recupero de nuevo y eso me desanima.

    A todos nos gustaría adelgazar sin dejar de comer aquello que nos gusta pero hay ciertas comidas que nos aportan muchas calorías y el secreto de perder peso está en no ingerir más calorías de las que consumimos porque sino el cuerpo las almacena en forma de grasa para uso futuro. Otra opción que tenemos es aumentar el gasto de energía haciendo ejercicio. Debido a mi lesión de clavícula llevo seis meses sin practicar natación, mi deporte favorito, pero creo que no es una excusa para hacer ejercicio porque aunque todavía no puedo nadar, si puedo caminar o subir y bajar escaleras. Esto requiere esfuerzo, disciplina y constancia, cosa a la que nuestro cuerpo y nuestra mente se resiste.

    Disciplina es una palabra que viene del latín y significa originalmente “instrucción dada a un discípulo” y un discípulo es uno que “aprende” cosa que requiere un esfuerzo. Pensando en la dieta, creo que debería aprender a alimentarme no solo físicamente sino también espiritualmente. Algo que todos los dietistas recomiendan es eliminar la comida basura: dulces, repostería industrial, hamburguesas, fritos… También debemos examinar como estamos alimentando nuestra alma, nuestro espíritu: que programas estamos viendo, que literatura leemos, que conversaciones tenemos, etc.

    Disciplina es sinónimo de orden, y nos recomiendan comer cinco veces al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) porque eso aunque nos parezca paradójico nos ayuda a comer menos. Pensando en este punto me ha hecho gracia recordar que los musulmanes deben orar cinco veces al día y creo que no nos vendría mal cultivar el hábito de la oración para desechar todo aquello que nos pesa en la vida y dejarlo en manos de nuestro gran Dios.

    Es necesario hidratar el cuerpo y dicen que necesitamos beber como mínimo dos litros de agua al día. También nos dice Cristo en Juan 7:37 que; “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” Saciar la sed del alma debe ser un hábito, un hecho continuo “beba” es un presente continuo al igual que nuestra sed que no se sacia de una vez y para siempre.

    Todos tenemos una tendencia “natural” al mínimo esfuerzo, a obtener las cosas sin sacrificios, pero el esfuerzo en si mismo aunque resulte doloroso o duro, puede ser placentero cuando se obtiene el fin propuesto. De hecho, solemos valorar más lo que nos cuesta trabajo que aquello que nos es dado sin esfuerzo alguno. Ser constante es ser perseverante y es un hábito necesario para lograr una buena disciplina. No sirve hacer dieta estricta un día y saltársela dos. Por eso pienso que mejor que estar a dieta es seguir una dieta saludable cambiando algunos hábitos de comida que nos hacen subir de peso. Pienso que si como más frutas y verduras, reduzco un poco las grasas, bebo más agua y hago ejercicio dos o tres veces por semana voy a mantenerme en mi peso ideal. 

    Dicen que somos lo que comemos y digo yo, que más bien somos lo que nos alimentamos, por dentro y por fuera, físicamente y espiritualmente.  Porque es realmente importante nuestra salud y nuestra belleza por dentro y por fuera debemos realizar el esfuerzo necesario para conseguirlo. “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida” Provebios 4:23. Un corazón sano, saludable, libre de resentimiento, de ira, de orgullo, etc y lleno del fruto de Espíritu, amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza, nos va a permitir disfrutar de una vida plena y con sentido. Por eso y por encima de todo se que debo revisar cada día como estoy alimentando mi alma.

2 comentarios to “Pensamientos sobre dietas”

  1. Mari Paz said

    y si se hace con alegria y con esutiasmo mejor que mejor, gracias, bendicionesssssss

  2. Mari Paz said

    bueno queria decir entusiasmo, jj

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