Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

Cuando perdemos el rumbo

Posted by Celia en 10 enero, 2011

    Hace tiempo que no escribo nada, y la verdad es que no sabía sobre que escribir porque me encontraba en un estado de relax tal, que parecía haberse esfumado mi imaginación. Así que me dije a mi misma que eso no podía ser… No debo solamente ver pasar la vida, sino que debo reflexionar en lo que ocurre.

    El sábado desayuné con una amiga y me contó algunos de sus proyectos para este año 2011. Me pareció que estaba tratando de buscar un medio para conseguir sus sueños, algo que es muy loable, pero lo que me llamó la atención es que está  dudando de sus principios y valores morales influenciada por comentarios que ha recibido de sus compañeros de trabajo,  por la actuación de otras personas  y porque no encuentra lo que quiere. Eso me ha hecho meditar en lo fácil que es perder el rumbo cuando vamos en pos de nuestros deseos, sin darnos cuenta de que hay algo más importante.

    Muchas veces no tomamos conciencia de que estamos perdiendo el rumbo si no hay algo que nos haga reaccionar. Pero, cuando dejamos que sean otras personas o las circunstancias las que decidan por nosotros, significa que no estamos al control del timón de nuestra vida. Puede ser por el cansancio o la fatiga de una navegación difícil, que al final nos dejamos llevar por la inercia y vamos a la deriva. O son sueños poco realistas e inalcanzables a los que tenemos que renunciar o dejar en manos de Dios, porque si seguimos en pos de ellos y a toda costa, acabaremos naufragando. Es importante coger el timón de nuestra vida y mantener el rumbo que nos hemos fijado, porque no merece la pena conseguir nuestros sueños a costa de sacrificar nuestros valores y nuestra fe.    

    Con frecuencia nos encontramos intentando gratificar nuestras pasiones, y sabemos bien, que la vida sin Cristo carece de sentido; es como escalar una montaña y nunca llegar a la cima. Y, al no estar satisfechos, nuestros corazones vacíos están dispuestos a aceptar y asirse a cualquier enseñanza o perspectiva que pueda estar hábilmente disfrazada de verdad. Sin embargo, los verdaderos creyentes tenemos una brújula que sirve para orientarnos y reorientarnos cuando hemos perdido el rumbo. No debemos perder de vista la dirección de Dios a través de su Espíritu y su Palabra, la Biblia. El nos dice en el Salmo 37:3-4: “Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra; y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová; y él te concederá las peticiones de tu corazón”.

    Cuando estaba dándole vueltas a este tema, leyendo un libro leí una frase que dice: “La humanidad está hambrienta de la presencia de Dios en su vida diaria”. Esto me hizo recapacitar si no estaba perdiendo también yo el rumbo. La presencia de Dios seamos o no conscientes de ella, siempre está con nosotros. Lo que marca la diferencia en nuestro vivir diario, es cuando tomamos personalmente conciencia de esa presencia y nos aferramos a “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” Efesios 3:20.

    Como dice el profeta en Jeremías 10:23 “Conozco, oh Jehova, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”. Cuando nos damos cuenta de que por algún motivo estamos perdiendo el rumbo debemos atender el consejo de Proverbios 4:20-23: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos. Guardarlas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo tu cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.

    Debemos tener sueños y una visión de lo que queremos que suceda en nuestra vida, además de un plan para llevarlos a cabo; pero nunca debemos olvidar que sea lo que sea, siempre deben dar gloria a Dios.

Una respuesta to “Cuando perdemos el rumbo”

  1. polet said

    si creo que es mas que sierto lo que dices,
    y lo digo por experiencia propia me vida perdio el rumbo en algun momento de mi vida y todo cayo por la borda nada resulto y creo que fue el peor error de mi vida aberme soltao de la mano de mi señor el es que el que nos guia en todo momento en cada una de las cosas que queramos hacer siempre debe estar presente en el en nuestro corazon y mente…
    que dios los bendiga enormemente abrazos..

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