Doblan las campanas… Se nos ha ido Michael Jackson. Se truncó la vida del rey del pop, del rock y del soul. Alma y carne de mito, a la altura de Elvis Presley y Jonh Lennon. Michael Jackson marcó época. Su música, su baile, sus excentricidades… puso a bailar a medio mundo al son de sus rítmos.
Doblan las campanas… Por Vicente Ferrer, jesuita que no paró de trabajar para erradicar el sufrimiento de los más pobres en la India.
Doblan las campanas… Por todos aquellos que acaban de morir en accidentes aereos, en accidentes de tráfico…, en la cama de un hospital, etc.
Doblan las campanas por ti…, si por ti.
” La muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quien doblan las campanas; doblan por ti”. John Donne
Nos entristecemos ante la muerte de otro porque nosotros mismos nos sentimos empequeñecidos. El sonido de las campanas es un eco de nuestra propia muerte. Pero, como dice la Biblia en Eclesiastés 7:2; “Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón”. Todos, tanto las víctimas como los que observamos tenemos algo que aprender de esa perdida, de esa desgracia. Las catástrofes unen a las víctimas y a los que observamos; es un llamado a reflexionar, nos recuerda que la vida es breve, éfimera.
La muerte nos hace preguntarnos: ¿Cómo estamos empleando nuestra vida? ¿Qué es lo que realmente importa? ¿Qué nos vamos a llevar y que vamos a dejar? ¿ ¿Qué huella dejamos en nuestra generación? ¿Cómo queremos se recordados?. Deberíamos vivir nuestra vida a la luz de nuestra muerte, porque estoy segura que si así lo hicieramos muchas cosas cambiarían en nuestro proceder diario. Pero, generalmente vivimos como si la muerte no existiera.
“¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro tu victoria?”. 1ª Corintios 15:55. La muerte que parece arrebatarnos la vida, en realidad abre la puerta hacia una nueva vida. Es un sueño corto y un despertar eterno. ”…Y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor…” Apocalípsis 21:4. Pero, ¿Para quién? Para los que creen que la muerte de Cristo limpia sus pecados, para aquellos que se arrepienten de vivir su vida sin Dios y se entregan a El.
La vida es un viaje, la última estación es la muerte que nos lleva a nuestro verdadero destino, la presencia de Dios o la condenación eterna.
La semana pasada grabamos un progama sobre “El humor como terápia” en Radio Encuentro, hicimos una entrevista a “Payasos sin fronteras” en la que nos informaron de la maravillosa labor que están haciendo por todo el mundo. Labor que está dirigida a niños entre 4 y 12 años que sufren las consecuencias de la guerra y de desastres naturales y también los que viven inmersos en situaciones de violencia. Su lema es: “Sonrisas donde hay lagrimas”.
El jueves era fiesta y salimos un grupo de amigos de excursión a Las Hoces del rio Duratón, que se encuentra en Sepulveda, en la provincia de Segovia. Ha sido declarado Parque Natural en 1989 por ser refugio de diversas especies protegidas, entre las cuales se encuentra el buitre leonado.
Esta semana pasada empecé un estudio evangelístico con una chica. Repasamos los mandamientos y cuando llegamos a. “No cometerás adulterio”, le entró una risita picarona. Y a partir de aquí empezó a contarme como era su vida sexual con toda naturalidad y con demasiados detalles. En algunos momentos me sentí incomoda, pero no me atreví a cortarla porque no sabía lo que era mejor para ella en ese momento. Si le dije: me estás contando cosas demasiado íntimas para ser la primera vez que hablamos. Y ella contestó que no sabía porque pero le inspiraba confianza.
Esta semana me tocaba predicar en mi iglesisa y se lo comenté a una amiga y me dijo: ” ¡ Qué valiente eres!” y en ese momento pensé: “Eso lo dice porque no sabe el miedo que me da hablar en público”. Pero luego buscando información sobre deportes de riesgo para nuestro programa de radio, leí que el valor no es la ausencia total del miedo sino la fuerza para superarlo. Es armarse de coraje y actuar contra y a pesar de nuestro miedo.
Esta semana ha salido en el periódico ADN una breve reseña del libro: “Piensa, es gratis” del publicista Joaquín Lorente. El hace énfasis en potenciar el talento que todos tenemos, pensando y aplicando el “valor del esfuerzo”. Leer esto me ha animado a hacer precisamente eso, pensar e indagar en este tema.

