Conociendo al Verbo de Dios

Id y haced discípulos – El Blog de Celia Casalengua

El valor de la verdad

Posted by Celia en 21 julio, 2016

Integrity

Esta semana me sorprendió una persona con “Donde dije digo, digo Diego”. A veces nos cuesta decir la verdad y todos tenemos derecho de cambiar de opinión. Pero cuando los acontecimientos son previsibles. ¿Se podría considerar una mentira? Solo Dios conoce los corazones y no somos llamados a juzgar. Pero dice la Palabra de Dios en Efesios 4:25: “Hablad verdad cada cual con su prójimo”.

Decir la verdad parece algo fácil, pero si consideramos las diferentes facetas ya resulta más complicado.

Decir la verdad con nuestras palabras Dicen que: “la mentira tiene las patas muy cortas”. Aunque hay personas que son muy hábiles mintiendo antes o después serán descubiertas. Eso implica que la confianza que otros puedan tener en nosotros se verá comprometida y la relación debilitada. En cambio, cuando somos conocidos como personas de palabra, nos convierte en personas dignas de confianza y las relaciones se fortalecen.

Decir la verdad con nuestros hechos. En muchas ocasiones nuestros hechos hablan más fuerte que nuestras palabras. Queremos dar una imagen pero los problemas y las circunstancias sacan a la luz lo que realmente hay en nuestros corazones. Pero, ¿por qué es tan importante decir la verdad? Porque todas las relaciones humanas se basan en la confianza. Si no eres sincero: Acabas perdiendo tu influencia en los demás y su respeto; El miedo a ser descubierto te lleva a vivir una contradicción entre tu imagen pública y tu vida interior. Debes tener mucho cuidado con lo que dices y a quien lo dices. Acabas en el punto de no poder confiar en otros, ni creerlos. Puedes consolarte diciendo que todas las personas mienten. Cosa que es cierto pero, una cosa es caer en una mentira cuando te encuentras en una situación delicada o comprometida y otra que sea un hábito. El problema de esta forma de pensar es que no nos dejará confiar en nadie.

Las personas que no son integras en lo poco tampoco lo serán en lo mucho. Cheryl Richardson, es el autor del New York Times de varios libros de éxito, dijo que la integridad era la clave para vivir una vida auténtica. Cumplir nuestra palabra nos convierte en personas integras ante los demás. Por eso cuando nos comprometemos a algo debemos cumplirlo, aunque nos cueste y nos surja algo mejor. La verdad o integridad no es cuestión de conveniencia, ni de preferencias. La falta de integridad en cualquier área de tu vida te dejará vulnerable a los ataques de Satanás. Solo el que anda en integridad, puede obrar con justicia y pondrá de manifiesto la verdad que hay en su corazón. Salmo 15:2

Aun viviendo en una sociedad postmodernista como la nuestra, en la que todo es relativo. La Biblia habla de La verdad, no como algo relativo sino absoluto, porque Dios es la verdad absoluta. La verdad nos libera, “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Juan 8:32) ¿Libres de qué? Libres del pecado, de miedo, del egoísmo, de la soberbia,…, en definitiva de nosotros mismos. Solo el poder de Dios nos puede capacitar para vivir en la verdad.

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

El no está

Posted by Celia en 9 diciembre, 2014

pesebre y cruzHace poco recibí una llamada, en la que una amiga me expresaba sus condolencias, a causa del fallecimiento de mi padre. Una de las cosa que me dijo fue: “Lo malo es que ahora llega la Navidad” a lo que respondí: “lo malo no es que llega la Navidad, sino que él no está”.

Debido a que la Navidad es una fiesta que se celebra en familia, cuando te sientas a la mesa te das cuenta de que “su sitio está vacío”, de que él ya no está. Al recordar momentos compartidos en su compañía y la imposibilidad de que estos vuelvan, hace que nuestro corazón se llene de tristeza. Pero lo mismo ocurriría en cualquier otra fecha en la que la familia se reúne. Y eso lleva su tiempo asumirlo. Por eso, es importante vivir disfrutando cada momento con los tuyos, pues no hay mayor tesoro que el recuerdo agradecido del tiempo vivido con quienes quieres.

Pero la verdadera celebración de la Navidad, es el nacimiento de Dios. Celebramos que Dios se hizo hombre en la persona de Cristo. ¿No te parece increíble y maravilloso al mismo tiempo? Dios el creador y sustentador del Universo, tomo un cuerpo semejante al nuestro para darse a conocer y darnos así la oportunidad de entender quiénes somos, miserables pecadores que necesitan de arrepentimiento y fe en Cristo, para poder así disfrutar del verdadero sentido de la vida y gozar del perdón y de una eternidad junto a Dios, por creer que solamente la sangre de Cristo puede salvarnos. Porque la Navidad no se trata de nosotros, sino de El (Cristo), el Hijo de Dios, que vino al mundo a morir por los pecadores, entre los que nos encontramos tu y yo, y reconciliarnos con Dios. En eso consiste la magia de la Navidad.

El espíritu de la Navidad va más allá de regalos, comidas y fiestas, tiene que ver con nacer de nuevo. Dejar que ese niño que nació en Belén, para morir en una cruz, entre en nuestro corazón y lo llene de Su Amor, Su Paz y Su Gozo, para compartirlo con los que nos rodean. Pero el verdadero problema de la Navidad es que “Él no está”. Muchas familias viven sin Dios y sin esperanza en el mundo, y lo más triste, es que no quieren ni saber ni oír hablar de Él. Es cuándo Él no está que la Navidad carece de significado y de sentido, y pone de manifiesto la pobreza de nuestra alma y la vanidad de nuestra vida que pasa como un soplo.

Doy gracias a Dios por el privilegio de haberme permitido disfrutar de mi padre, durante muchos de los 89 años de su vida, por los recuerdos y momentos compartidos, que aunque ya no volverán, me han dejado un legado de ejemplos y vivencias que hoy enriquecen mi vida. Esta Navidad brindo por su recuerdo que siempre estará en mi corazón, y por la esperanza que Cristo trajo a mi vida hace 31 años, que me llenan de una Paz y un Gozo que solo Dios puede dar.

 

Posted in Uncategorized | 1 Comment »

LAS COSAS A SU TIEMPO

Posted by Celia en 23 septiembre, 2014

puntualidad-de-dios

¡Tantas veces intentamos forzar las cosas para que ocurran y tratamos de imponer nuestro criterio por encima del de otras personas, creyéndonos en posesión de la verdad y de la opinión más sabia! Puede que estén o no equivocados, pero también tienen derecho a equivocarse y tomar las decisiones que crean convenientes.

En nuestra humanidad acabamos desesperándonos muchas veces porque queremos que las cosas ocurran ya. Pero todo tiene su tiempo. Hay tiempos para reír y hay tiempos para pasarlo bien, otros para pasarlo mal y sufrir; porque el sufrimiento también es parte de la vida aunque no nos guste y queramos huir de él apresuradamente. Dios tiene sus propósitos para cada uno de los tiempos que nos toque vivir y debemos dejarle obrar en su voluntad perfecta. Pero confieso que me cuesta descansar en Dios. Sin embargo estoy aprendiendo que las cosas solo ocurren en el tiempo de Dios. El kairos, el tiempo oportuno y diseñado desde el cielo, dónde Dios interviene en la vida de los hombres.

Los seres humanos vivimos en una lucha continua y directa entre lo emocional y lo racional. Queremos saberlo todo y controlarlo todo. No nos gusta la incertidumbre y eso nos lleva a ser impacientes, a hacer y decir cosas que no debiéramos y que no son apropiadas. Porque la realidad es que hay muchas cosas que están fuera de nuestro alcance y de nuestro control y nada podemos hacer. Y las intervenciones divinas no ocurren cuando queremos o esperamos, sino en el kairos, es decir en el tiempo de Dios.

Dios tiene su propio horario, y debemos confiar en la voluntad de Dios, confiar en Su manera de hacer las cosas y confiar en Su horario, en vez de tratar de imponerle el nuestro.

Si realmente creyéramos que Él tiene lo mejor para nosotros ¿no le permitiríamos llevar a cabo sus planes como Él considerara mejor? Dios es Soberano, Él tiene todo en sus manos; Él no se tarda, y tampoco llega antes; Él sabe cómo y cuándo hacer las cosas. Nosotros necesitamos esa dirección que proviene del cielo, confiando en su bondad y poder.

No basta con seguir el camino correcto, sino que debemos hacerlo en el momento adecuado. Para ello necesitamos estar en sintonía con Dios y con sus propósitos eternos. Mantener una perspectiva eterna. La vida terrenal no es más que una pequeña porción de la eternidad.

Debemos aceptar lo que nos venga en la vida, pero no podemos hacerlo en nuestras fuerzas sin caer en la desesperación y el desaliento; Jesucristo dijo: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28. La Biblia nos llama a arrepentirnos de nuestros pecados y creer en Cristo para nuestra salvación y a entregarle el control de nuestras vidas. Solamente la fe y la confianza en Dios nos fortalecen para aceptar y perseverar sin importar lo que suceda en nuestra vida.

Cuando el tiempo de Dios no coincide con nuestras expectativas, tenemos dos opciones: tomar la iniciativa o esperar en Él. Tomar atajos para escapar de las dificultades o del sufrimiento, nunca es la respuesta a nuestros problemas. La única manera de recibir todos los beneficios que Dios tiene para nosotros es confiar en Él y esperar pacientemente a que actúe a nuestro favor.

Posted in Uncategorized | 2 Comments »

Sinfonia de otoño

Posted by Celia en 18 noviembre, 2013

IMG_6421   Me encanta el otoño.
Pero no siempre me ha gustado el otoño, ya  que es la estación más propicia para la melancolía. En este tiempo, una tristeza vaga e indefinida me invade el ánimo, me hace mirar en mi interior y hacerme preguntas , y me predispone a  reflexionar sobre el sentido de mi vida y mi relación con Dios.

El otoño, es un regalo para nuestros sentidos. El paisaje se tiñe de rojo, amarillo, marrón, ocre y verde, una explosión de colores. Las hojas empiezan a caer revoloteando, formando una alfombra en el suelo. Los árboles caducos nos recuerdan que la vida es un discurrir cíclico, en la que hay momentos llenos de energía, vitalidad, felicidad y hay momentos para la tristeza, el descanso y la quietud. Como dijo el sabio rey Salomón: “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera” Eclesiastés 7:14

Estoy viviendo un otoño, un tiempo de sequedad espiritual, apatía y sintiendo la necesidad de intimidad con Dios. Un tiempo difícil; pero a la vez una oportunidad para reflexionar y encontrar en Dios la respuesta a mis preguntas. Es tiempo de considerar las dificultades como una oportunidad para crecer, para madurar, para descubrir nuevos horizontes, para abrir mi mente, para ver lo que antes no veía. No sé lo que me depara el futuro, pero confío en el Señor y sé que: “En sus manos están mis tiempos” Salmo 31:15. Y viene a mi mente, al igual que cuando Él me llamó a dedicar todo mi tiempo a su servicio, el Salmo 32:8 “Te haré entender, y te IMG_6462enseñaré el camino que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos”. “En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación” Salmo 62:1

Pero quiero contemplar la belleza del otoño, admirar sus bonitos paisajes, la sinfonía de colores que ofrecen las hojas, hojas muertas bailando al compás del viento. Observar agradecida la metamorfosis que está teniendo lugar, tanto dentro como fuera de mí. Es un despojarse para posteriormente revestirse, “el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” Colosense 3:9  Con el fin de ser revestida de Cristo, para poder soportar así el gélido invierno que se avecina.

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

Lo que tenga que ser será

Posted by Celia en 29 octubre, 2013

Esperando   He estado unos días cuidando a mi madre porque ha estado enferma, y en algún momento me dijo: “No te preocupes, como dice tu marido: lo que tenga que ser será”.

Cuántas veces nos afanamos y  angustiamos por las cosas que ocurren, y no conseguimos nada. No es una frase fatalista sino todo lo contrario, es una expresión de una confianza plena en la soberanía de Dios y en su bondad para con nosotros.

Pero, ¡Cuánto nos cuesta descansar en la soberanía de Dios!  Una amiga me mandó un Whatsapp que decía así: “Vivir la vida como Dios la diseño, también consiste en disfrutar cada día con la confianza de que el Dios que lo dio todo por ti, también tiene tus tiempos y circunstancias bajo control”

Albert Einstein dijo:“Somos arquitectos de nuestro propio destino” ¿Realmente crees que diseñamos nuestro destino?

Algunos dicen que nosotros determinamos el tipo de vida que vamos a vivir; que podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos. No hay nada más lejos de la realidad; porque es Dios y no nosotros quien controla los acontecimientos, las circunstancias y el mundo con un fin específico. El no esta tan interesado en que seamos felices, como algunos pretenden, sino en que nuestra fe madure y adquiramos el carácter de Cristo. Porque el mundo no gira alrededor de mi felicidad sino de la gloria de Dios.

El conocimiento de Dios nos ayuda a descansar en El. Cuando le conocemos, no solamente sabemos que Dios es sabio; que Él no puede cometer errores y que en su justicia perfecta El no va a hacer nada malo. Dios  es bueno y su Palabra dice  que todas las cosas repercuten para nuestro bien (Romanos 8:28). Si Dios  no cambia nuestras circunstancias, es porque sabe que si confiamos en El en esos momentos, vamos a darle más gloria a su nombre como dice el  Salmo 46:10: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”.

Sabemos estas cosas, pero aún así queremos tener el control y es eso lo que provoca en nosotros tensión, miedo, ansiedad y un torbellino de emociones que se desencadenan en nuestro interior y que nos quitan la paz y el gozo. En esos momentos de incertidumbre tenemos que seguir confiando, seguir obedeciendo, y a fin de cuentas reconocer que lo mejor que podemos hacer, es dejar el control a Aquel que siempre lo tuvo y siempre lo tendrá.

Mientras cuidaba a mi madre estuve leyendo un libro que se titula: “Doce Héroes inconcebibles”  Me volvió a impactar la vida de José, que fue vendido como esclavo a Egipto. La Biblia dice que en todas las cosa que vivió José, Dios estaba con él. Eso es lo que no debemos olvidar.  Si somos fieles, Dios estará ahí, en medio de nuestro sufrimiento. Puede que no entendamos lo que nos esta ocurriendo, pero como José, podemos confiar que el Señor tiene todo perfectamente bajo control. Esa confianza en Dios nos va a librar de la amargura, el miedo, la ansiedad, etc. Por eso José pudo decirle a sus hermanos: “Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios” Génesis 45:8 es cuando tenemos ese conocimiento de la soberanía de Dios, que podemos descansar y gozarnos en El y decir con toda confianza: “Lo que tenga que ser será”

Posted in Uncategorized | 2 Comments »

¿Cuánto estás dispuesto a pagar por una Biblia?

Posted by Celia en 11 julio, 2013

einstein-1930-abc--644x362            El 29 de junio apareció en el periódico ABC la siguiente noticia:

Una Biblia en la que el físico alemán Albert Einstein escribió una dedicatoria en la que se refiere al libro sagrado como una “inagotable fuente de sabiduría y consuelo” ha sido subastada en Nueva York por 68.500 dólares (52.578 euros).

Como se puede ver hoy en la página web de la casa de subastas Bonhams, el ejemplar estaba valorado entre 1.500 y 2.500 dólares (1.151 y 1.1918 euros), pero el “tremendo interés internacional” disparó su precio.

La Biblia, un regalo para una amiga estadounidense llamada Harriett Hamilton, contiene una dedicatoria en alemán del premio Nobel de Física y de su mujer, Elsa, que data de 1932 y en la que habla del libro sagrado como una “inagotable fuente de sabiduría y consuelo que debería leerse a menudo”.

Me sorprende que solo por la dedicatoria de Albert Einstein haya personas dispuestas a pagar esa cantidad de dinero. ¿Pagarían lo mismo por otra Biblia del mismo año que no estuviera firmada por él? ¿Dónde está el valor de la Biblia en el autor de la misma, o en la dedicatoria que un simple mortal pueda poner en ella? Esto es una evidencia de la necedad y la vanidad del ser humano.

Hoy día, es un delito tener una Biblia en países comunistas o musulmanes como: Uzbekistán, Birmania, Arabia Saudita, etc, que está castigado con la muerte; y aún así, hay personas que están dispuestas a jugarse la vida por tener una. Mientras que en Occidente, la Biblia está al alcance de cualquiera y en muchos hogares, es simplemente un elemento decorativo, al que le quitan el polvo de vez en cuando. Hoy mismo, he visto un video en el que se podía ver la emoción y la alegría que producia en los cristianos chinos,  tener la Biblia en sus manos- Lloran de felicidad y agradecen a Dios por permitirles tenerla. ¿Qué marca la diferencia entre unos y otros?

La Biblia es el libro más fascinante que jamás se haya escrito y como dijo muy bien Albert Einstein es una: “inagotable fuente de sabiduría y consuelo que debería leerse a menudo”

Pero, ¿por qué no la leemos? o ¿por qué no la leemos tan a menudo como decimos que “nos gustaría”?. ¿Nos aburre?, ¿no será que no la entendemos? o ¿tal vez será que nos hace pensar en aquello que no queremos?

La Biblia es definida como la Palabra de Dios, porque aunque tuvo más de cuarenta autores, ella misma afirma en 2ª Timoteo 3:16 que, fue inspirada por Dios y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. Pero, para acercarse a Dios a través de su Palabra es necesario creer en El.

Lo que ocurre muchas veces, es que los que creemos, tampoco vamos a Dios y su Palabra, cuando tenemos problemas con el fin de buscar consuelo y sabiduría; sino que para resolver nuestros problemas acudimos a la sabiduria humana. Como dice Jeremías 2:13: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”. Para la sed del alma, la angustia, la ansiedad, el miedo, la amargura, el dolor, etc, no hay psicólogo, no hay sustituto que pueda ayudarnos. Solo nuestro Creador nos conoce íntima y profundamente y sabe lo que necesitamos en cada momento.

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por una Biblia, sabiendo que en ella vas a encontrar la respuesta a los problemas de la vida?Biblia Einstein

7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.

Salmo 19:7-11

Posted in Uncategorized | 1 Comment »

Contemplando la gloria de Dios

Posted by Celia en 19 junio, 2013

IMG_8090    Acabo de volver de un viaje a Noruega, donde he tenido la oportunidad de navegar por sus fiordos; y al contemplar sus paisajes me he quedado asombrada, son impresionantes. Su belleza no la llega a captar el objetivo de una cámara, hay que disfrutarla, hay que sentirla.

Esa visión de la creación de Dios, me llevó a hacer mías las palabras del apóstol Juan, en su visión celestial: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tu creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” Apocalipsis 4:11. Las maravillas de la creación hablan de la existencia de un Creador poderoso y glorioso.

El apóstol Pablo dijo a los cristianos en Roma: “Las cosas invisibles de (Dios), su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” Romanos 1:20. Su creación, es la prueba irrefutable de la existencia de un Dios glorioso.

Sí, la creación declara la gloria de Dios. Desde las estrellas de los cielos, hasta las plantas y los animales, todos ensalzan de alguna manera al Creador. Me pregunto: ¿y nosotros los seres humanos? ¿Cómo podemos unirnos a la naturaleza en cantar alabanzas a Dios?

Nuestros compañeros de viaje, contemplaron lo mismo que nosotros, sin embargo, ellos no vieron la gloria de Dios en su creación, y cuando intentamos hablar con ellos de Dios como creador, como dice Romanos 1:21: “se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”, esa fue la nota triste del viaje.IMG_7637

Por eso en 2ª Corintios 4:6 dice: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para la iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” Solamente el evangelio es capaz de abrir nuestros ojos para ver la gloria de Dios. Necesitamos a Cristo para comprender su gloria y sentir la grandeza de Dios en nuestros corazones. La conversión genuina ocurre, cuando nuestros ojos y nuestro corazón ve la muerte y la resurrección de Cristo como la expresión más elevada y profunda del amor de Dios por nosotros y el único remedio para ser liberados de la condenación eterna.

Cuando medito en todo esto, no puedo menos que sentirme como el salmista David, quien dijo: “Cuando veo tus cielos, las obras de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?” Salmo 8:3,4. Gracias doy a Dios que nos cuida y nos sigue dando oportunidades para  adorarle, conocerle y confiar nuestras vidas a El.

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

¿Qué es mas sabio hablar o callar?

Posted by Celia en 11 abril, 2013

Callar.1    Esta mañana, cuando me desperté le pedí a Dios en oración, que me diera sabiduría a la hora de hablar, pero también a la hora de callar. Me ha ocurrido en determinadas circunstancias el pensar: “no debería haber dicho esto”, y también al contrario: “tendría que haber dicho tal cosa”. La cuestión de cuando hablar y cuando callar puede resultar a veces complicada y difícil.

La Biblia nos da muchos consejos tanto para hablar como para callar. En Proverbios 17: 28 dice: “Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido”. Pero también dice en Proverbios 15:23: “Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!”

Saber hablar a tiempo, en el momento oportuno, puede ser de gran ayuda y hacer mucho bien a la persona que lo recibe; pero, saber callar cuando la otra persona no está preparada para recibir un consejo o un reproche, es sabiduría que no tiene precio. Cuando callamos, comprendemos que la situación merece meditación, que necesitamos tiempo para pensar, para pedir consejo y así poder dar una respuesta adecuada, guiada por el amor y no por las circunstancias del momento. Tanto para hablar como para callar, se requiere prudencia. Por eso, es importante no dejarnos llevar por el impulso y detenernos a analizar el momento, la situación y la disposición, de las personas que intervienen en el proceso de comunicación, para asegurarnos de que es el momento y de que seremos comprendidos; pero cuantas veces hablamos sin medir el alcance de nuestras palabras. Por eso Santiago 1:19 nos dice que: “todo hombre sea pronto para oír, y tardo para hablar” Nuestra mente funciona a una velocidad vertiginosa y muchas veces, si pensáramos lo que vamos a decir, no lo diríamos.

Tanto las palabras como los silencios, están relacionados con nuestros pensamientos, pero más profundamente con nuestro corazón. Dice la Biblia en Proverbios 23:7 “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” o dicho en otras palabras: somos lo que pensamos. Jesús enseña en Mateo 15:19: “Porque del corazón salen los malos pensamientos”, y los buenos también ¿no? Por eso debemos examinar nuestros pensamientos y hacerlos pasar por el filtro de Filipenses 4:8, que nos dice que : “todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Y renovar constantemente nuestra mente y nuestro corazón con la Palabra de Dios, porque como le dijo Dios a Josué : “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley (La Biblia), sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Josue 1:8.

En lo que fracasamos, o por lo menos en lo que yo fracaso, es en meditar día y noche en la Palabra de Dios. Porque es esa comunión intima con Dios en oración, y es a través de la sabiduría que nos da su Palabra, que vamos a adquirir la madurez y el entendimiento necesario para saber discernir cual es el momento más apropiado para hablar o para callar.

Posted in Uncategorized | 7 Comments »

La motivación

Posted by Celia en 22 marzo, 2013

motivacion    Hoy suena el despertador, pero de repente me doy cuenta que no tengo que ir a trabajar. Se acabó mi contrato. Entonces me pregunto ¿Para qué me voy a levantar?

      Si, se está muy bien en la cama y no hay nada que me motive a salir de ella. Hoy necesito recuperarme del cansancio atrasado, mañana es mi cumpleaños, pasado es el día de la mujer trabajadora, etc. De repente me doy cuenta que limpiar la casa, hacer la comida, planchar etc. no tiene mucho sentido porque dentro de un rato volverá a estar igual.

     Según Albert Einstein La motivación es la fuerza que mueve el mundo. ¿Qué me motiva enfrentar un nuevo día me pregunto a mi misma? ¿Cómo se forja la motivación en nuestras vidas? Pienso que la mayoría de las veces me muevo por el sentido de deber, pero en estos momentos son las emociones las que me hacen ver que la vida  es “vanidad de vanidades, todo es vanidad”, como decía el sabio Salomón.

    Podemos confundir nuestra verdadera misión en la vida, con nuestro trabajo, y  cuando nos quedamos sin él, parece que la tierra se mueve bajo nuestros pies.

    La adversidad es parte de la vida y lo importante es verla como un estimulo para nuestra fe. De repente, en mi lectura bíblica, me encuentro con unas palabras que me llaman la atención y dice así,  en Efesios 4.17: “que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente”. ¿Será que estoy andando así? Prosigo en mi lectura… Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”…, v.8 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”  En los versículos 15 al 17, continúa diciendo: “Mirad, pues,  con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad de Dios”. Me parece que me he quedado sin excusa para seguir vagueando en la cama.

    Es el momento de plantearme como voy a invertir y no malgastar este tiempo que de momento tengo por delante. Entre mis proyectos está aumentar mi formación, leer, escribir, reorganizar cosas en casa, y en mi vida espiritual; dar a conocer la Palabra de Dios… Así que  hago mías, las palabras del salmista 90:12; “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” y esa es mi oración a Dios, porque el tiempo que se pierde es irrecuperable.

Posted in Uncategorized | 1 Comment »

El invierno de la vida

Posted by Celia en 11 enero, 2013

despertar-en-invierno        Estamos en invierno. Una estación, en la que el sol, si lo hay, es débil; las lluvias, el frío, las heladas y la nieve son frecuentes. Los paisajes son oscuros, los árboles desnudos se difuminan entre los matorrales y el tono cobrizo de los carrizales. Cuando llega el invierno las temperaturas bajan, a veces hasta el punto de congelación y muchos animales, huyen, emigran a lugares más calidos, y otros se esconden debajo de la tierra.

El invierno también se asocia con la etapa final de la existencia, aquella edad en la que el tren de la vida se va acercando a su última parada. Cuando nos damos cuenta que nuestros seres queridos se están acercando a esa parada, nuestro corazón se llena de tristeza. Pero desde el punto de vista cristiano, hay vida después del invierno.

Las semillas de trigo y cebada han sido ya sembradas, esperando que las primeras lluvias las pongan en plena actividad de germinar. La hojarasca que queda esparcida por el bosque, mantiene la humedad permitiendo que las hojas se descompongan, abonando así la tierra. EL invierno es un tiempo de descanso para las plantas, donde revigorizan sus funciones biológicas y se preparan para un nuevo ciclo vital que llega con la primavera.

Los picos de las altas montañas se cubren de nieve. La nieve se derrite poco a poco y filtrándose entre la tierra aumentará en la próxima primavera el agua de las fuentes.

Como en la naturaleza, los seres humanos también tenemos temporadas de invierno. Cuando cambia el color del cielo y nuestra temperatura interna baja, una sensación de cansancio nos invade y necesitamos parar. Después de un tiempo de mucha actividad, responsabilidad, y arrastrar cargas pesadas, nuestras fuerzas flaquean. Enfermedad, experiencias negativas, sensación de fracaso e inmadurez nos roban la ilusión y en algunas ocasiones nos llevan a estados depresivos. En nuestro invierno necesitamos que todo el material de las estaciones pasadas, la hojarasca, las plantas secas, el abono, etc. sea transformado y nuestra tierra se limpie. Es durante el invierno, esa etapa sin ilusión, que nos es más fácil ceder, entregar aquello de nuestras vidas que no estábamos dispuestos a entregar antes, es el tiempo de que el grano de trigo caiga en tierra y muera, para llevar así mucho fruto (Juan 12:24). Si, pero los días son fríos, los cielos siempre grises, las noches parecen eternas, es así el invierno…Es tiempo de morir, pero cuando hablo de morir, no me estoy refiriendo a una muerte física, estoy hablando, más bien de la muerte como una época de cambios y transformaciones, algo necesario, si no queremos quedarnos estancados en ese frío invierno en el que a veces por inseguridades y dudas decidimos permanecer de por vida. Es hora de dejar atrás todo aquello que de una forma u otra se ha convertido en un lastre en nuestras vidas, ya sean personas, deseos, sentimientos que nos desgastan y oprimen la mente y el alma, obstáculos que nos impiden salir de las perpetuas nieves que invaden todo nuestro ser.

El invierno es un tiempo de descanso, es tiempo de recuperación, restauración y preparación para la próxima temporada. El invierno no es ausencia de acción, sino desarrollo de tarea selectiva, de un trabajo interno y profundo que llevará sus frutos en la primavera. Dicen que cuánto más duro es el invierno, más esplendorosa es la primavera que le sigue.

El invierno es tiempo de “morar al abrigo del Altísimo” Salmo91:1, de refugiarse en El, sentir su calor y protección en medio de las tormentas. Es tiempo de “Estad quietos y conocer que yo soy Dios” Salmo 46:10. Muchas veces tenemos que dejar de luchar y entregarle a Dios el control de la situación que nos toca vivir. “…No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos…” (2 Crónicas 20: 15, 17). “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mi se levante guerra, yo estaré confiado” (Salmo 27:3). Nuestra confianza está en Dios, porque sabemos que detrás del invierno siempre nos espera la primavera.

Posted in Uncategorized | 2 Comments »